4o. Dom
de Pascua Ciclo A (Id=287)
Dios lo ha constituido Señor y Mesías
Lectura del libro de los Hechos de los
Apóstoles
2, 14.36-41
El día de Pentecostés se presentó Pedro con
los Once, levantó la voz y dijo:
"Sepa todo Israel con absoluta certeza que Dios ha constituido Señor y
Mesías al mismo Jesús, a quien ustedes crucificaron".
Estas palabras les llegaron al corazón, y preguntaron a Pedro y a los demás
apóstoles:
"¿Qué tenemos que hacer, hermanos?"
Pedro les contestó:
"Arrepiéntanse y bautícense en el nombre de Jesucristo para que se les
perdonen sus pecados, y recibirán el Espíritu Santo. Porque las promesas de
Dios valen para ustedes y para sus hijos y, también, para todos los que llame
el Señor Dios nuestro, aunque estén lejos".
Con éstas y otras muchas razones, los instaba y exhortaba, diciendo:
"Pónganse a salvo de esta generación perversa".
Los que aceptaron sus palabras se bautizaron, y aquel día se les agregaron unos
tres mil.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Salmo Responsorial
Del salmo 22
El Señor es mi pastor. Aleluya.
Dóminus pascti me, et nihil mihi déerit
El Señor es mi pastor, nada me falta; en
verdes praderas me hace reposar y hacia fuentes tranquilas me conduce para
reparar mis fuerzas.
El Señor es mi pastor. Aleluya.
Dóminus pascti me, et nihil mihi déerit
Por ser un Dios fiel a sus promesas, me
guía por el sendero recto; así, aunque camine por cañadas oscuras, nada temo,
porque Tú estás conmigo. Tú vara y tu cayado me dan seguridad.
El Señor es mi pastor. Aleluya.
Dóminus pascti me, et nihil mihi déerit
Tú mismo me preparas la mesa, a despecho
de mis adversarios; me unges la cabeza con perfume y llenas mi copa hasta los
bordes.
El Señor es mi pastor. Aleluya.
Dóminus pascti me, et nihil mihi déerit
Segunda Lectura
Ha vuelto a ustedes
Lectura de la primera carta del apóstol
san Pedro
2, 20b-25
Hermanos: Soporten con paciencia los
sufrimientos que les vienen por hacer el bien, cosa agradable a los ojos de
Dios, pues para esto han sido llamados, ya que también Cristo sufrió por
ustedes, dejándoles un ejemplo para que sigan sus huellas.
El no cometió pecado ni hubo engaño en su boca; insultado, no devolvía los
insultos; maltratado, no profería amenazas, sino que encomendaba su causa al
único que juzga con justicia. Cargado con nuestros pecados, subió al madero de
la cruz, para que, muertos al pecado, vivamos para la justicia.
Por sus llagas han sido curados. Andaban descarriados como ovejas, pero ahora
han vuelto al pastor y guardián de sus vidas.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Aclamación antes del Evangelio
Aleluya, aleluya.
Yo soy el buen pastor, dice el Señor, conozco mis ovejas y ellas me conocen a
mí.
Ego sum pastor bonus, dicit
Dóminus, et cognósco oves meas,
et cognóscunt me meae
Aleluya.
Evangelio
Yo soy la puerta de las ovejas
† Lectura del santo Evangelio según san Juan
10, 1-10
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo dijo Jesús a los fariseos:
"Les aseguro que el que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino
que salta por otro lado, es un ladrón y bandido; pero el que entra por la
puerta es pastor de las ovejas. A éste le abre el guardián y as ovejas
reconocen su voz, y él llama a cada una por su nombre y las conduce fuera.
Cuando ha sacado a todas sus ovejas, camina delante de ellas, y las ovejas lo
siguen, porque conocen su voz: a un extraño no lo seguirán, sino que huirán de
él, porque no conocen la voz de los extraños".
Jesús les puso esta comparación, pero ellos no entendieron lo que les quería
decir. Por eso añadió Jesús:
"Les aseguro que yo soy la puerta de
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.